Desde siempre me llamó la atención la docencia, pero por diversos motivos no pude estudiar una licenciatura en educación y la vida me llevo a estudiar ingeniería en sistemas computacionales, carrera de la cual me fui enamorando mientras la cursaba.
Después de un año de egresada me encontraba trabajando para una empresa privada, y se me presentó la oportunidad de trabajar para colegio de bachilleres en el modelo emsad; sin dudarlo, inmediatamente me incorporé a esta institución.
Hoy tengo dos años de y medio laborando como docente, a lo largo de este tiempo me he dado cuenta que este trabajo me satisface en muchos sentidos.
En un principio se me dificultaba el trato con los adolescentes y en cuanto a las asesorías a veces se me agotaban las ideas y no sabia como terminarlas, otras veces me faltaba tiempo para finalizarlas y al final me daba cuenta que era muy repetitiva en cuanto a las estrategias de enseñanza aprendizaje que implementaba. Debido a la fuerte carga horaria que tenía anteriormente a veces ni siquiera preparaba clases con anticipación y se me dificultaba demasiado llevar a cabo las asesorías.
Siento que hoy he mejorado en muchos aspectos, por ejemplo, me encanta el hecho de tratar con adolescentes, es una experiencia divertida ya que te hace recordar vivencias que pasaste en tu vida durante esa etapa, además que puedes entablar conversaciones muy interesantes con ellos. En cuanto a las asesorías, he aprendido la importancia de planear y utilizar las estrategias adecuadas para llevarlas a cabo, en tiempo y forma. Aunque considero que me falta mucho por aprender, debido a los cambios constantes que están surgiendo en el ámbito de la educación. Estoy en la mejor disposición de adquirir en esta especialización las competencias necesarias para llevarlas a cabo en el salón de clases y así que los estudiantes adquieran una educación de calidad.
Después de un año de egresada me encontraba trabajando para una empresa privada, y se me presentó la oportunidad de trabajar para colegio de bachilleres en el modelo emsad; sin dudarlo, inmediatamente me incorporé a esta institución.
Hoy tengo dos años de y medio laborando como docente, a lo largo de este tiempo me he dado cuenta que este trabajo me satisface en muchos sentidos.
En un principio se me dificultaba el trato con los adolescentes y en cuanto a las asesorías a veces se me agotaban las ideas y no sabia como terminarlas, otras veces me faltaba tiempo para finalizarlas y al final me daba cuenta que era muy repetitiva en cuanto a las estrategias de enseñanza aprendizaje que implementaba. Debido a la fuerte carga horaria que tenía anteriormente a veces ni siquiera preparaba clases con anticipación y se me dificultaba demasiado llevar a cabo las asesorías.
Siento que hoy he mejorado en muchos aspectos, por ejemplo, me encanta el hecho de tratar con adolescentes, es una experiencia divertida ya que te hace recordar vivencias que pasaste en tu vida durante esa etapa, además que puedes entablar conversaciones muy interesantes con ellos. En cuanto a las asesorías, he aprendido la importancia de planear y utilizar las estrategias adecuadas para llevarlas a cabo, en tiempo y forma. Aunque considero que me falta mucho por aprender, debido a los cambios constantes que están surgiendo en el ámbito de la educación. Estoy en la mejor disposición de adquirir en esta especialización las competencias necesarias para llevarlas a cabo en el salón de clases y así que los estudiantes adquieran una educación de calidad.